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Cuernavaca 2.

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Ciudad de las flores

Fue un día lluvioso la primera vez

que me asomé a la ciudad de la eterna primavera.

Los campos lucían verdes y limpios por la lluvia.

Un vaho de nostalgia húmeda reinaba en el contorno.

Me dejó un sabor muy agradable,

sabor de clima templado y amable sol,

de montañas verdes, pobladas de pinos y robles.

Sabor de paz y de melancolía,

de luz y de alegría,

La campiña

La campiña

Siento la campiña como una madre.

Me siento tan a gusto en el regazo de sus campos.

Tras la loma vecina, se asoma un sol de fiesta,

pero sencillo, para decirme:

-“Aquí estoy para besar la tierra de nuevo,

el río, y las mejillas de los hombres.”

Gracias, buen sol, que siempre estás ahí

en una cita de calor y de alegría.

Cuando tú llegas, todo cambia:

se iluminan las cosas

y las almas de los hombres.

Corazon Sano

Corazón sano

El corazón de un leproso

suele estar sano,

aunque su cuerpo

esté cubierto de costras.

Mi corazón

es lo único que me puede salvar.

El amor, cultivado a toda hora

es mi ayuda, mi abogado,

mi única salvación.

Estoy por celebrar

la misa del Espíritu Santo

junto a la cascada,

junto al agua de nieve

que baja de la montaña,

agua fresca, limpia,

agua que enamora.

Cavilación

Cavilación

Si la mente agarra un hueso,

como un can hambriento,

le dará vueltas y vueltas.

La cavilación que rasca y rasca la herida

provoca la sangre primero,

luego la infección

y aún la putrefacción.

Si ocupo las manos

en una tarea absorbente,

obligo a las tenazas de la cavilación

a aflojar la pinza

y relajan la tensión;

y la mente es habilitada

para ver los problemas con objetividad

y encontrarles solución.

En el colegio.

En el colegio

Ayer arengué a las niñas de quinto y sexto;,

hoy, a las de cuarto.

Siempre la gracia

asume el protagonismo

y da sus agradables sorpresas.

A lo largo de tantos años,

después de entrar en sus oídos tantos mensajes,

se logra, en mayor o menor grado,

un giro vital hacia Dios

y hacia sus leyes de vida.

La gracia va quedando,

como un sedimento,

Cursillos.

Cursillos

Las horas se van cargadas de charlas, confesionarios,

eucaristías y orientaciones morales.

Pero cuanto más trabajo se me pide,

más llenas se van mis arcas con las gracias de Dios.

Estos cursillos tienen un algo

que los hace felices, fructuosos, deseables,

para el sembrador de ideales.

No se pueden marchar del recuerdo

los días aquéllos,

los maravillosos encuentros

Con mi Madre.

Con mi Madre

Vengo de estar con mi Madre.

Sencilla y cordialmente le he dicho:

-“En tus manos de Madre dejo mis propósitos,

para que me ayudes a convertirlos en realidades.

Dame el amor a Jesús,

la alegría de vivir mi vida consagrada.

Quítame la seriedad de esa cara ceñuda,

y alégrame con la paz y confianza en Dios.

También pongo en tus manos mi trabajo,

Cansancio.

Cansancio

Voy a Valle de Bravo con el alma herida

de tristeza y de cansancio.

Es un cansancio emocional,

que baja hasta mis huesos de rocinante viejo.

Malditos hábitos viejos,

que han crecido como hiedras

pegados a mi piel,

chupándome la savia vital.

Le he pedido al Señor que me cure,

tengo la fe que se requiere para el milagro,

tengo un poco de voz

para gritarle, como Bartimeo:

Cuernavaca y Valle de Bravo.

Cuernavaca y Valle de bravo

Contemplo el lago de Valle

y no me canso de admirar

esa faz serena, llena de paz.

Quisiera copiar esa calma

para mi alma atormentada.

Ratos muy felices he pasado

contemplando los pinos y el lago

y las casitas diseminadas por el pinar.

Si pudiera escoger dónde vivir,

Cuernavaca y Valle de Bravo

se repartirían mis días.

La cascada.

La cascada

El polvo era dueño del lugar

en Santa María de la Cascada.

Losárboles reclamaban las lluvias.

Turbia, muy turbia caía

el agua de la cascada,

en otro tiempo tan limpia y fresca.

Comí sabrosamente,

contemplando la montaña,

hablando con losárboles,

teniendo el oído atento

al murmullo del agua,

que se precipitaba por la cascada