La pedagogía del amor
Papá y mamá se han ido a la cama, y, cuando van a apagar la luz, se asoma, por la puerta entreabierta, la cabecita morena de Juanín. “¿Me puedo acostar con vosotros?”. Mamá no puede decir que no, aunque quizá papá, que está más cansado, parece que levanta las cejas como para decir: “ya empezamos...”