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Church Forum

Defensa de la COPE

Desde mi desconcierto por los que arremeten contra la Cope y en especial por FJLS porque pone en evidencia a ciertos personajes que no dan la talla en la escena pública y política en que se mueven y denuncia sus falsedades e hipocresías...yo pregunto si Jesús de Nazaret también INSULTABA cuando en el Evangelio aparecen estas frases literales dirigidas a los fariseos y al mismo rey Herodes...

.- "Raza de víboras", "sepulcros blanqueados". "Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas", "decid a ese zorro de Herodes"...

El demonio y los niños

Perplejo y boquiabierto se queda el lector católico al constatar la osadía, irreverencia y falta de fundamento, con que los ateos e increyentes entran a saco en el depósito de la fe y hacen mofa, con espíritu liberal y superior, de las verdades reveladas por Dios, en las que ellos alardean no creer. Tal es, entre otras muchas, la existencia del demonio.

El ilustre académico y confeso ateo, Francisco Nieva, se despacha a gusto, en una extensa colaboración ( La Razón 3/10/04) sobre el tema Los niños y el demonio.

El gran silencio

El gran silencio

El fenómeno se repite. Como pasó con el gregoriano de los monjes de Silos, hace unos años, que constituyó un boom global de alto interés, sin apenas propaganda, así está sucediendo con una película singular que se exhibe en pocos cines y se trasmite de boca a boca. Se trata de “El gran silencio”.

Una cinta insólita, carente de palabras y hasta de argumento. Excelente documental, sin guión previo sin actores profesionales, sin afanes crematísticos, pero que ha cosechado, en su corta carrera, importantes premios.

El retorno del rey

De auténtico fenómeno sociológico calificaría el estreno de la tercera parte de la trilogía “El Señor de los anillos” del director Peter Jackson. Rara coincidencia de unánime aceptación entre la crítica especializada y el espectador más exigente. Se ha calificado a este filme como el acontecimiento cinematográfico de la Navidad 2003.Me atrevería a decir del 2004 y una de las cintas más grandiosas e impresionantes jamás vistas, desde el nacimiento del 7º arte.

Corazones buenos


 

 

Ha llegado la hora del combate. La tropa avanza. Tanques y soldados, cañones y generales, disparos y gritos. Todo está orientado a destruir, herir, matar al “enemigo”.

En la retaguardia, un grupo de hombres y de mujeres espera. Están allí para atender a heridos, para consolar a desesperados, para dar medicinas y un bálsamo de consuelo a quienes pierden sangre, a quienes han quedado sin brazos o sin piernas, a quienes quizá en pocas horas dejarán de vivir en este mundo de injusticias...

Convencer es vencer juntos

Convencer es vencer juntos 

 

 

“A mí no me convence nadie. Yo he leído mucho y no dejo mis ideas por nada”.

Cuando queremos enseñar nuestra fe a personas que no creen, a veces nos encontramos con respuestas como las anteriores. Algunos, además, añaden: “No pierdas tu tiempo. Estudié en una escuela católica y fui a catequesis. Ya me sé todo lo que hay que saber sobre la Iglesia, y no me interesa en absoluto”.

Ante la injusticia


Ante la injusticia

 

 

Quienes trabajan con niños lo saben: perdonan todo, menos una injusticia.

También a los mayores nos cuesta mucho perdonar una injusticia. Quizá incluso nos cuesta más cuando la vemos en otros que cuando nos toca ser nosotros mismos víctimas.

Construir la paz desde el amor y la justicia

Suenan de nuevo los tambores de guerra. Todos la temen, pero basta con pocos para que el odio enfrente, nuevamente, a miles de hombres de países y lenguas distintas. En el campo de batalla los soldados sentirán miedo. En las ciudades y en los pueblos, los civiles sufrirán nuevamente ante la "inteligencia" de las bombas que caen donde no deben. Muchas esposas y muchos hijos no sabrán si mañana llegará la noticia de la muerte del esposo o del padre que está allá, lejos, luchando una guerra que quizá nunca quiso.

Con un poco de prudencia

 Con un poco de prudencia


 

 

“Detente, no tengas prisas”. “¿Tienes de verdad claro lo que vas a hacer?”. “Piénsalo bien, no sea que al final tengas que arrepentirte”. “Lo importante madura lentamente”. “No sigas el consejo de lo fácil. Escucha la sabiduría de las canas”.

Estos y otros consejos parecidos nos llegan una y otra vez para invitarnos a vivir una virtud que resulta central para toda vida humana: la prudencia.

Comprometerse en el amor

Nuestra vida corre veloz, va de un lado para otro. Hay momentos en los que se asemeja a una montaña tranquila: todo ocupa su lugar, nada da muestras de querer cambiar. Otros instantes somos arrastrados de un sitio para otro, como el viento, hasta el punto que creemos que en cualquier instante se va a romper nuestro frágil equilibrio interior y saltará en mil pedazos el cristal que dibuja nuestra imagen ante los demás y ante nosotros mismos.