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Church Forum

La eternidad

La eternidad es un concepto que cuesta entender. Un profesor nos lo 

trataba de explicar preguntando:

-¿Cuál es la montaña más alta del mundo?

-El Everest.

-¿Cuál es la materia más dura?

-¡El diamante!

Imagina una montaña como el Everest hecha de diamante. Cada mil años va a 

pasar un pajarito a darle un picotazo. El pajarito va a acabar de deshacer y 

trasladar la montaña y la eternidad no terminará.

El verdadero hombre del reino

El verdadero hombre del Reino ha de ser
contemplativo y conquistador: ha de saber tener su mirada y su corazón
en Dios, en Cristo, en el Evangelio, y al mismo tiempo luchar las
batallas de cada día en el seno de su propia familia, en la
universidad, en la calle, entre sus compañeros, buscando siempre ser un
pionero incansable del Reino.

Vosotros sois la esperanza de Cristo

Vosotrossabéis que Él vino a traer fuego a la tierra y que quiere hacerlo arder
por doquier, pero debéis saber también que Él ha puesto su antorcha en
vuestras manos. El mundo no arderá, por tanto, si vosotros no os
movéis; puede haber incluso algún rincón de la tierra a donde no
alcance esta llama si uno de vosotros no llega allí, si no se quiere
aventurar hasta allí. Vosotros sois la esperanza de Cristo, el fuego de
Cristo, las manos de Cristo; el mundo frío e ignorante, quizá sin

Con la conciencia tranquila

Con la conciencia tranquila

Alguna vez le escribí a Ricardo Arjona unas líneas en las que analizaba su canción: “Jesús es verbo, no sustantivo”, y en mi carta hacía referencia a un refrán popular muy conocido en Polonia que dice así: “Una conciencia tranquila se puede deber a una mala memoria”. Pues bien, el tema de la conciencia es de los más actuales que podamos encontrar, y lo seguirá siendo mientras el hombre siga siendo hombre.

Con “v” de valioso

Con “v” de valioso

Seguramente que todos nos habremos encontrado con esos errores, al leer o al escuchar, que nos llevan a entender exactamente lo contrario de lo que nos estaban diciendo. Esto solemos agrandarlo cuando son los demás quienes malinterpretan lo que nosotros les decimos.

Como ríos desmadrados

Cuántas veces habremos contemplado escenas en las que se ven los desastres provocados por los ríos salidos de madre, arrasando lo que encuentran a su paso. Pues así suele suceder en la educación cuando los padres no tienen la suficiente fortaleza para encauzar a sus hijos.

Como ríos desmadrados

Cuántas veces habremos contemplado escenas en las que se ven los desastres provocados por los ríos salidos de madre, arrasando lo que encuentran a su paso. Pues así suele suceder en la educación cuando los padres no tienen la suficiente fortaleza para encauzar a sus hijos.

Como gallinas en congelador

En mi artículo de la semana pasada titulado “Lástima de colegiaturas”, escribí que a veces encontramos a jovencitas… que se exhiben como gallinas en congelador de supermercado. Y una amable señora, en tono de duda, me hace llegar un elenco de posibles acepciones sobre esta frase. Aprovecho aquí para copiarlas, pues me parece un exquisito ejemplo del ingenio femenino:

La oración, una renovación desde Dios

La
oración es una renovación desde Dios. El alma sufre a veces una tensión
continua, momentos de cansancio, vaciedad, tentación, a pesar de los
anhelos de verdad, de lucha, de entrega. Hace falta claridad, fuerza,
elevación. Y la serenidad brota de la oración; en contacto con Dios el
alma se reconoce, siente más explícitamente la insuficiencia personal y
penetra en lo sobrenatural, en el dominio de la gracia. "Sin mí, no
podéis hacer nada" (Jn 15,5). La convicción profunda de que Él llama,