Oraciones del Noviazgo
Oración de los Novios
Oración de los Novios
Se empieza cada día de la Novena diciendo: Por la señal de la Santa Cruz... Señor mío Jesucristo...
Para dar luz inmortal siendo vos alba del día sois concebida María sin pecado original
Oración
Gracias, Dios Padre Bueno, por el amor que nos tienes;
porque nos has creado a tu imagen y semejanza
en la condición de varón y mujer;
para que, reconociéndonos diferentes,
busquemos complementarnos:
el varón como apoyo de la mujer
y la mujer como apoyo del varón.
Gracias, Padre Bueno, por la mujer y su misión en la comunidad humana.
Te pedimos por la mujer que es hija:
que sea acogida y amada por sus padres,
tratada con ternura y delicadeza.
Te pedimos por la mujer que es hermana:
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Padre Celestial: Nos has bendecido con la vida de la Madre Teresa. A través de ella, nos has mostrado la belleza de Tu amor por los pobres, y Tu amor por cada uno de nosotros en nuestra pobreza escondida.
Ayúdanos a continuar su trabajo de amor, tocando a Jesús en la pobreza y dolor de todos cuantos encontremos. Ayúdanos a llegar a todos los que tienen necesidad de tu consuelo, comenzando en nuestras propias familias.
Oh, Padre Celestial, que concediste a Juan Diego ser el confidente de la Virgen de Guadalupe y asistir al nacimiento de la fe en nuestra Patria, te pedimos, por su intercesión, que socorras a los mas necesitados. Consuela a los enfermos de alma y cuerpo y concede que el Pueblo Mexicano, unido por la fuerza del amor a nuestra Dulce Madre del Tepeyac, haga de cada uno de sus hogares un templo vivo en donde adoremos a Jesucristo, Nuestro Señor, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén
Padre, tú lo eres todo
Señor, tú lo eres todo
y yo no soy nada.
Tú eres el Creador de todas las cosas,
"No hay pecado que no pueda ser perdonado, si nos acercamos a la misericordia de Dios con un corazón contrito y humillado. En este consolador Sacramento, altamente personal, Cristo continúa encontrándose con los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Restaura la unidad donde hay división derrama su luz donde hay oscuridad y concede una esperanza y alegría que el mundo no podría dar.