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Church Forum

Decisiones: algo nuevo en el mundo

Decisiones: algo nuevo en el mundo

Cada una de nuestras decisiones introduce algo nuevo en el mundo.

A veces pensamos que ciertas elecciones son insignificantes, sin valor, sin transcendencia. En realidad, quedarme a estudiar o ir de excursión, ver este o aquel programa televisivo, leer un libro de aventuras o uno de filosofía, tomar más o menos copas de cerveza... son decisiones que “entran” en mi vida, que llegan a ser parte de mí mismo, que me modifican.

Dejarme encontrar por Cristo

Cristo recorre los caminos del mundo. Busca hoy, como lo hizo hace 2000 años, corazones heridos, corazones hambrientos, corazones necesitados, corazones vacíos.

Ofrece amor, regala paz, resucita entregas, provoca santidades. Limpia, sana, dignifica a hombres y mujeres zarandeados por la vida, hundidos en el pecado, abatidos por la tristeza, marginados o rechazados por sociedades llenas de egoísmo y vacías de esperanza.

Dar a Cristo

Al mirar a nuestro alrededor podemos pensar que no quedan espacios para Cristo ni para la Iglesia. En ambientes del mundo de la ciencia, de la cultura, de la política, del espectáculo, la religión católica parece estar excluida, si es que no recibe ataques continuos, ironías llenas de rabia, o simplemente una ignorancia y un vacío llenos de desprecio. Otros separan a Cristo de la Iglesia, y consideran que es posible aceptar a Jesús de Nazaret sin tener que adherirse a la Iglesia católica.

Nosotros, los otros Amadeus

Una año más en que después de un estupendo viaje de mil cien kilómetros, disfrutando las carreteras de mi país, me encuentro injertado en una actividad donde el estudio, el descanso, los ratos de deporte y la formación se conjugan de forma maravillosa. Este año estoy en Montefalco; hacienda que fuera ingenio de azúcar allá en los tiempos de antaño.

No me grites

Padre: “Me acuso de mi falta de paciencia”. ¡Cuántas veces habremos escuchado esta afirmación todos los sacerdotes cuando confesamos! Tampoco es raro que alguien comente algo así como: “ayer me dijo mi hijito de cuatro años: mami, no me grites”.

No todo lo que brilla es oro

¿Alguna vez ha visitado usted una mina? Sí, de donde sacan el oro, la plata, el zinc, el plomo. Pues yo estuve hace apenas tres días. Después de colocarme un cinto con la pila de la linterna, un chaleco reflejante, unos guantes de trabajo y un “auto-rescatador” que se debe utilizar en caso de incendio, y de escuchar las debidas instrucciones sobre el funcionamiento de estos aparatos, entramos por el tiro principal. En esta ocasión éramos sólo tres personas: un empleado de la mina, un trabajador nuevo, quien al igual que yo no había entrado nunca, y un servidor.

No me da la vida

Hay tantos recuerdos que quisiera revivir.

Hay tantos amigos con los que gozaría tomándome un café, durante las bellas horas de una tarde.

Hay tantos lugares que desearía conocer.

Hay tantos libros que me gustaría leer.

Hay tantos otros que quisiera escribir.

Hay tantos errores que desearía corregir.

Hay tantas heridas que quisiera aliviar.

Hay tantos conciertos que ansío escuchar.

Hay tantas cumbres que anhelo ascender.

Hay tantas tonterías que quisiera no haber escuchado.

Hay tantas críticas que preferiría no haber oído.

No conviene que esté solo

Oye mami: Si los papás no se pelean con sus hermanos, ni dicen mentiras, ni desobedecen. ¿De qué se confiesan? Este fue un cuestionamiento de una
pequeñita a su mamá según me lo contó la misma señora. ¡Bendita inocencia! Y bendita confianza que permite a un niño tener quien le resuelva sus dudas.
Cuánta sabiduría divina encontramos en aquel texto del Génesis cuando al crear Dios al hombre afirma:
“no conviene que esté solo” y es que la soledad es una de las peores realidades que puede enfrentar el ser humano.