Verano, tiempo de descanso, tiempo de arreglos, tiempo de viajes, o tiempo de trabajo. Una misma palabra nos pone ante mil sueños, planes, esperanzas más o menos realizables.
Hay quien vive el verano como un momento para romper con la monotonía de lo ordinario. Busca ansiosamente lo nuevo, lo atractivo, aquello que tanto se quiere hacer desde hace tiempo. Recorrer lugares nunca vistos, observar paisajes exaltantes, saludar a personas que viven de un modo distinto, quizá con otra lengua, en poblados donde no ha llegado, todavía, un cable eléctrico...