Pasar al contenido principal

Church Forum

Cuando el Papa no pudo hablar


 

 

El jueves 17 de enero de 2008 el Papa Benedicto XVI tenía una importante cita cultural: dirigir sus palabras en el acto de inauguración del año académico de la Universidad de Roma “La Sapienza”.

Pero la cita fue cancelada. Un clima de hostilidad y de intolerancia, originado por la actitud negativa de algunos profesores y alumnos, llevó a tomar esta sufrida decisión.

Derechos humanos: ¿utopía o realidad?


 

 

La Declaración Universal de los Derechos Humanos llega en este año 2008 a su 60 aniversario.

Ello nos invita a iniciar un profundo examen de conciencia. ¿Qué ha sido llevado a cabo de cuanto, con tan buena voluntad, fue aprobado el 10 de diciembre de 1948? ¿Ha quedado en utopía un esfuerzo por promover la justicia universal? ¿O podemos decir que los derechos humanos han modificado positivamente el modo de vivir de los pueblos y de las personas?

Bodas de oro en el sacerdocio

Bodas de oro en el sacerdocio

Querido Sr.Obispo, don Joaquín, querido Sr.Arcipreste y párroco, don Guillermo, hermanos sacerdotes concelebrantes y hermanos todos en el corazón de Cristo.

-A lo largo de mis 50 años de sacerdocio y en el trato continuado con novios, matrimonios y adultos en general, siempre recomendé a todos la celebración del aniversario de las bodas, tanto las de plata como las de oro, después de casados.

5000 jóvenes por la pureza sexual

5000 jóvenes por la pureza sexual

Todavía impactado por la noticia de los 3000 universitarios españoles que, según una reciente encuesta, colocan a la Iglesia en último lugar de apreciación entre las demás instituciones estatales, leo en ACI Prensa digital, una noticia del mundo juvenil americano que reconforta y esponja el alma.

En la ciudad americana de Denver 5000 jóvenes se han comprometido públicamente a vivir en castidad, con anillos y brazaletes que les identifican como puros por elección.

¿Y yo puedo predicar a Cristo?

 

 

Por fin, nos decidimos: vamos a hacer algo por Cristo, vamos a comprometernos a fondo por la Iglesia, vamos a dedicarnos a servir a los demás, vamos a decirles que Dios les ama y que nos lo ha dado todo en Cristo.

Pero volvemos nuestros ojos hacia dentro. ¿No seré demasiado ambicioso? ¿Tengo las cualidades necesarias? ¿No me convertiré en un hipócrita si empiezo a hablar de Cristo y al mismo tiempo cometo tantos pecados?