Cristo, la Virgen y su código genético
Pregunta: “Acerca del artículo publicado por Zenit de que el genoma de la madre es modificado por el hijo durante el embarazo, ¿podemos deducir que la Virgen se parece genéticamente a Dios?
Pregunta: “Acerca del artículo publicado por Zenit de que el genoma de la madre es modificado por el hijo durante el embarazo, ¿podemos deducir que la Virgen se parece genéticamente a Dios?
Si me incineran y la mitad de mis cenizas se quedan en el horno crematorio ¿cómo resucitaré?
Con la Cuaresma se inicia un período excepcional para cambiar la vida. Eso es lo que el Papa quiere y nos lo ha venido diciendo en sus distintos mensajes dirigidos para este período litúrgico. Él nos propone una conversión, es decir, hacernos más semejantes a Cristo. Dejar de ser lo que somos para ser más semejantes a Cristo.
Muy bien. Me imagino que en este momento te preguntarás: ¿qué voy a hacer con mi defecto dominante? Lo primero que debes hacer es felicitarte. Sí, felicitarte porque te has conocido un poco más a ti mismo. Si haz elegido ser mejor católico, luchar por alcanzar la santidad de vida a la cual todos estamos llamados, entonces ¡felicidades! Ya sabes por donde enfocar todas tus baterías, ya sabes cuál es el enemigo que debes vencer: tu soberbia o tu sensualidad.
Anoche tarde... el calor no nos deja dormir... ni pensar. Y sin embargo, debemos preparar las actividades del verano: colonias, camping, cursillo, candidatados o postulantados, retiros, convivencias. Y al final, el balance de las actividades. ¿Conseguimos los objetivos que nos habíamos propuesto?
La vida fraterna en comunidad es un don que Dios ha dado a la vida consagrada. “Entre estos discípulos, los reunidos en las comunidades religiosas, mujeres y hombres de toda lengua, raza, pueblo y tribu (Ap. 7,9), han sido y siguen siendo todavía una expresión particularmente elocuente de este sublime e ilimitado Amor.
Lo que hagas hoy con tu vida afectará el tipo de vida que llevarás en el futuro. Cada uno se transforma en lo que hace.
No comprometas tu integridad. Reflexiona sobre la importancia de tus actos: cada vez que tienes relaciones sexuales, corres el riesgo de quedar embarazada, o embarazar, así como la de “pescar” una enfermedad de transmisión sexual. Ambas cosas pueden trastornar tu vida drásticamente.
Los seres humanos queremos ser felices a toda costa. Y lo seremos –por la eternidad- si somos fieles a Dios en esta vida terrena. De los grandes males, Dios saca grandes bienes. La única razón por la que Dios permite el mal, dice Santo Tomás, es para sacar de allí un mayor bien.
—A mí no me gusta el cristianismo porque exalta el sufrimiento—, decía una conocida mía.
A quien podríamos contestarle:
“La violencia puede ser, entre otras cosas, la manifestación de una autoridad o de una postura que se siente débil” (Juan Antonio González Lobato).