Las siete palabras de Jesús en la Cruz.
Las siete palabras de Jesús en la Cruz.
LAS 7 PALABRAS DE JESUS
Las siete palabras de Jesús en la Cruz
I. «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen»
LAS 7 PALABRAS DE JESUS
Las siete palabras de Jesús en la Cruz
I. «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen»
Jesucristo, Palabra del Padre,
luz eterna de todo creyente:
ven, Señor, porque ya se hace tarde,
ven y escucha la súplica ardiente.
Cuando el mundo dormía en tinieblas,
en tu amor, tú quisiste ayudarlo
y trajiste, viniendo a la tierra,
esa vida que puede salvarlo.
Ya madura la historia en promesas,
sólo anhela tu pronto regreso;
si el silencio madura la espera,
el amor no soporta el silencio.
Espíritu Santo,
eres el alma de mi alma.
Te adoro humildemente.
Ilumíname, fortifícame,
guíame, consuélame.
Y en cuanto corresponde al plan
el eterno Padre Dios
revélame tus deseos.
Dame a conocer
lo que el Amor eterno desea de mí
Dame a conocer lo que debo realizar.
Dame a conocer lo que debo sufrir.
Dame a conocer lo que, silencioso,
con modestia y en oración,
debo aceptar, cargar y soportar.
Sí, Espíritu Santo,
Ilumina, Señor, nuestros corazones y fortalece nuestras voluntades, para que sigamos siempre el camino de tus mandatos, reconociéndote como nuestro guía y maestro. Por nuestro señor Jesucristo tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.
Espíritu Santo, hoy quiero hablar contigo. Concédeme la luz y la paz
interior para ir hablándote paso a paso y sentirme escuchado.
Amén.
En tus manos, Señor, pongo mi vida
con todas sus angustias y dolores;
que en ti florezcan frescos mis amores
y que halle apoyo en ti mi fe caída.
Quiero ser como cera derretida
que moldean tus dedos creadores;
y morar para siempre sin temores
de tu costado en la sangrienta herida.
Vivir tu muerte y tus dolores grandes,
disfrutar tus delicias verdaderas
y seguir el camino por donde andes.
Dios todopoderoso y eterno, concédenos participar tan vivamente en las celebraciones de la pasión del Señor que alcancemos tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.
Dios todopoderoso, te damos gracias por día que termina e imploramos tu clemencia para que nos perdones benignamente todas las faltas que, por la fragilidad de la condición humana, en él hayamos cometido. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo, en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.
Dame Señor,
paz en mi corazón,
paz en mi vida,
y yo haré de ella una semilla
que lleve a todos tu Palabra
para que todos conozcan el tesoro
que supone la paz.
Yo quiero que la paz florezca
entre mis manos,
quiero llevarla a todos
y comunicar tu amor.
Ayúdame ahora y siempre
a ser agente constante de paz
a llevarla conmigo a todas partes
y hacer de mi vida una misión de paz.