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Desde la Roma prusiana: que no para de nevar
Ayer por la noche no caí en las garras de La Regenta y me acosté pronto. Resultado, he dormido mucho. Eso sí, hoy me he despertado soñando que decía yo: hay 170.000 vacas. Así de contundente, de breve, de críptico. Cosas de los sueños. Miro por la ventana. El tiempo no se arregla.
Un frío así en Roma no se veía desde Trento. Frío siberiano en Roma, pájaros que caen del cielo, Garzón condenado. ¿Será 2012 el año del fin del mundo? El día en Roma se resume en lluvia, frío, nieve. Yo creo que el Papa hoy no ha debido salir de casa. Se habrá quedado trabajando en su despacho. Redactando encíclicas, nombrando obispos, sellando con lacre sobres.
Nieva con ganas, ¡como sólo puede nevar en Roma! Llevamos medio mes literalmente metidos en un congelador. Los dos días que la máxima temperatura llegó a 8º creímos estar en Hawaii.
Miro el periódico tras el almuerzo. Los periódicos se han convertido en webs de recogida de rumores, eso sí, mejor presentadas, que no se note tanto. Leo que Obama da marcha atrás con los católicos. Él les había querido decir con la última ley: vais a ver quien manda aquí. Resultado: ha tenido que dar marcha atrás con todas las de la ley. Decía que había que obedecerle, era una ley. Y ahora dice que ya no, porque va a cambiarla. Bien hecho, Obama. ¡Qué se enteren de lo que es la sociedad civil!
Ayer salía de San Pedro del Vaticano y los canalones que como gárgolas salen de la columnata de Bernini, chorreaban agua del deshielo de la nieve. El agua caía continúa a pesar de que la nevada fue hace una semana. Hemos sufrido una semana de calles con nieve congelada. Y ahora que ya se ha ido toda, mañana vuelve a nevar con más ganas. Nevará durante día y medio dice el pronóstico.
Por la noche me gana la partida de ajedrez mi vecino ucraniano. Anda que no se pone contento cuando esto sucede. Dichosos soviéticos. Lo suyo es invadir. Aunque sea sobre el tablero. Carece de decencia en sus efusiones de alegría al vencer a un pobre y honesto contrario.
Mucho me temo que esta noche ya se nos han congelado otros cuatro obeliscos romanos. Vamos a ver qué se hace para descongelarlos.
Profesión de riesgo
En efecto, datos aportados por Introvigne permiten deducir que cada 5 minutos un cristiano muere asesinado por su fe. Y lo peor de todo es que el dato deja fríos a los ateos, y peor aún, a los propios cristianos. Introvigne reconoce que cuando lo dijo, hace apenas una semana, en Budapest, la audiencia se rió. Pero lo puede probar punto por punto. Y es que no queremos reconocer dos cosas: que el amor de Cristo sigue siendo un escándalo y que hay hermanos nuestros que lo están pasando muy mal.
Nigeria (con el feroz grupo Boko Haram), Irán, Pakistán, Indonesia… La lista es larguísima. Hay sitios donde una iglesia es un atentado contra el Estado; donde proclamarse cristiano es castigado con la decapitación; donde traer un rosario en el bolsillo es –como en los buenos tiempos de la persecución religiosa de Calles en México—condena al patíbulo, sin juicio, sin derecho a nada, sin compasión.
Introvigne, citando a la autoridad en la materia, David R. Barret, apunta que en dos milenios han sido asesinados 70 millones de cristianos, de los cuales 45 millones lo fueron en el siglo XX. La cifra ha «bajado»: de 160 mil anuales, a fines del siglo pasado y principios de éste, a 106 mil en 2010, gracias a los acuerdos de paz en el Sudán del Sur en 2005. Para 2011 se espera que se haya rebasado la cifra de 100 mil. Según Introvigne, mueren por día entre 267 y 288 cristianos por su fe, doce por hora, uno cada cinco minutos. En lo que usted tardó en leer este artículo ya hubo dos nuevos mártires. ¿Quién va a parar esto?
Alguien llamado John Locke
¿Existe la literatura digital? ¿Va a matar a las editoriales en papel? ¿Se trata de una moda efímera? Un señor llamado John Locke —homónimo del filósofo inglés del siglo XVII y del personaje de la serie Lost— que vive en Louisville, Kentucky, ha vendido un millón 720 copias de sus catorce libros electrónicos; libros que escribe de un tirón, en menos de dos semanas.
Los libros se bajan, principalmente, de Amazon.com y cuestan 99 centavos de dólar. Locke se queda con 35 por ciento de la venta. El resto es para la compañía que los comercializa por Internet. Se trata de libros de espionaje, matones y detectives, sazonados con secuencias de sexo y bajos fondos. Nada nuevo. El ex agente de la CIA, Donovan Creed, asesino de tiempo parcial, es el conductor de la saga que ya llega a catorce libros en menos de tres años. Tan sólo en 2011, Locke publicó nueve libros…
¿A dónde conduce todo esto? A mí me da la impresión de que a ningún lado. Literatura rápida para gente que no le gusta leer sino novelas entretenidas, de úsese y tírese; que no le van a cambiar la vida, ni el conocimiento de la realidad, ni el entendimiento del corazón humano. Lo más alejado a la forma clásica de la novela. Pero, ¿estoy en lo correcto? ¿Por qué este hombre ha llegado a vender tanto en tan poco tiempo? Quizá la clave se encuentre en el precio: por menos de un dólar usted puede descargar y leer una novela con personajes y toda la cosa. Y cuando la termine, la puede almacenar en el disco duro de su tableta electrónica o mandarla a la papelera. Y venga la otra, y la otra, y la otra.
Otro tema recurrente, no sé si entre los novelistas estadounidenses o entre los nuevos productores de novelas electrónicas es el de la identidad. Como Locke, que comenzó a publicar novelas a los 58 años (ahora tiene 61): antes fue vendedor de seguros y experto en mercadotecnia. Para llegar a “intrigar” a sus lectores electrónicos, tuvo que meterse en la personalidad de un duro y encantador tipo que mata a sueldo, y que conoce del mundo su parte sórdida. Mucho se ha especulado si es un grupo de escritores o si se trata de un viejo autor reciclado por un explotador de las nuevas técnicas digitales de ventas.
Sea lo que fuere, para las editoriales de libros impresos la cosa no es demasiado simpática. ¿Quién puede competir con libros tan baratos? Y, lo que es peor, ¿cómo hacer que los lectores de Internet se interesen por algo tan lejano a su mundo como lo es la lectura en profundidad de textos no convencionales, escritos para perdurar en la memoria? A una nueva literatura se asocia una nueva generación de lectores a la que gente como Locke está satisfaciendo. El nombre de la trama es superficialidad. Sí, de acuerdo. Pero una superficialidad que está arrasando con los lectores y con los autores de raza. Tiempos líquidos, diría Zygmunt Bauman.
Mary Collins: «La fe me ayuda a superar el horror del pasado». Testimonio de una víctima de abuso
Uno de los momentos más conmocionantes fue cuando una víctima de abuso, la sra. Mary Collins, de nacionalidad irlandesa, ofreció su testimonio (su intervención puede puede leerse íntegra en castellano en este enlace. Conviene leerla completa pues hubo una presentación de una psicoterapeuta y luego la sra. Mary iba hablando. Además, ofrece contexto). Posteriormente uno de los pocos medios de comunicación que pudieron entrevistarla fue Radio Vaticana. Sus respuestas son materia de reflexión: conmovedoras y aleccionadoras.
Interpelada con una interrogante realmente provocadora (¿cómo logró mantener su fe católica y reconciliarse con la misma Iglesia que la traicionó tanto?) respondió:
Me comprometí tanto en trabajar con la Iglesia, en la casa, colaboré con el Comité que ha lanzado las líneas-guía para la tutela de los niños, trabajé en la diócesis de Dublín para organizar la oficina para la tutela de los niños… y sin embargo aún hoy, me cuesta mucho practicar mi religión. Quiero ser católica, permanecer en la Iglesia, y lucho con las uñas y los dientes, para no desistir. Y quiero concluir esta historia. Porque mi esperanza es que al final mi Iglesia logrará remediar. Hay tanta falta de respeto y de confianza en casa, en mi país… todo fue tan devastador… y lo que fue devastador no fue descubrir que dentro de la Iglesia hay personas que cometen abusos: en la sociedad sucede por todos lados, en los equipos de futbol, entre los entrenadores de natación, entre los maestros. Lo devastador fue descubrir que estas personas eran protegidas por hombres que deberían haber protegido a los niños: esto es lo que más dañó a la fe y a la confianza de la gente: y es esto lo que hizo tanto daño a mi fe y a mi confianza. Pero no perdí la fe en Dios y en Jesús: esto no cambio para nada. Pero tengo dificultad en practicar mi religión, tengo mucha dificultad… pero me mantengo fiel a mi fe (la entrevista completa puede leerse en el siguiente vínculo).
El 8 de febrero se tuvo una liturgia penitencial en la que obispos, sacerdotes y también laicos pidieron perdón a Dios y a las víctimas de abuso sexual por parte de miembros del clero y laicos que trabajaban para la Iglesia. Llama mucho la atención y estremece que precisamente Mary Collins haya estado en primer fila.
Mary Collins en primera fila durante la liturgia penitencial.
Cuando hay fe en Cristo se puede llegar a perdonar y, aunque la herida jamás deje de serlo, se puede ir adelante mirando con esperanza el futuro.
Página de inicio del E-Learning Child Protection lanzado tras el congreso.
Por lo pronto de este congreso ha surgido el E-Learning Child Protection: una respuesta muy concreta que da la Iglesia en la preservación y prevención de abusos. Para esta iniciativa incluso el Santo Padre ha donado dinero personalmente.
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VENCER A LA ENFERMEDAD
Como la enfermedad toca además del cuerpo el alma del ser humano, es importante cuidar a la persona de modo integral, en su cuerpo, en su psicología y en su espíritu. Hoy sabemos que el aspecto interior de la enfermedad puede ayudar mucho a la curación, o por lo menos, al modo en que la enfermedad se sobrelleva y se supera. Esto requiere de quienes tienen que cuidar enfermos no solo una capacitación técnica y profesional, sino también un espíritu lleno de alegría, de atención con la debilidad, de semillas de esperanza. La cercana jornada mundial del enfermo tiene que ser, para todos, un motivo de reflexión sobre cómo estamos viviendo la enfermedad o cómo estamos atendiendo a quienes están enfermos. Porque el principal defecto en el manejo de la enfermedad es la desesperación y la indiferencia. Los millones de enfermos del mundo, sea en su cuerpo sea en su alma, tienen que encontrar quienes los atienden la solidaridad, la cercanía, la escucha. Nosotros no podemos atender a quienes están lejos, pero lo si lo podemos ofrecer a aquellos que tenemos más cerca. Atender a un enfermo requiere de generosidad, de solidaridad, y sobre todo de un ánimo especial para sembrar esperanza donde a veces solo hay depresión. No está en nuestras manos dar a nuestros prójimos la curación del cuerpo, pero si les podemos ofrecer la esperanza del corazón, la compañía ante la soledad, la palabra ante el silencio que cae como una losa sobre el alma. La jornada mundial del enfermo de este año, nos invita a sembrar la fe en el corazón de quienes sufren a nuestro lado, la fe en que no están solos, la fe en que el ser humano no debe dejar de luchar, porque en cualquier circunstancia el ser humano está llamado a amar y el amor no se deja vencer por la enfermedad.
Don Camilo y don Pepone (III)
Don Camilo, sin duda, llevó más gente al seminario que todas las campañas vocacionales que se hicieron en las décadas de los años 70 y 80. Y además a los seminaristas les mostró al cura de siempre, al prototipo de párroco común, como un faro con el que orientarse en una época bastante tormentosa, clericalmente hablando.
Era una época en que todos los curas jóvenes se preguntaban qué era ser cura. El dichoso asunto de la identidad sacerdotal, un tema muy setentero. Ya estas cosas nos suenan muy lejanas.
Y allí, en medio del desastre, estaba ese cura sencillo que no era santo, pero que se esforzaba por seguir a Cristo. Detrás de la simplicidad de las películas de Don Camilo está la Mano de Dios. No tengo la menor duda de que Dios, como queriendo coger las riendas, dijo: vamos a hacer unas cuantas películas de don Camilo. Porque en medio de lo que se estaba cociendo en esos años en muchas facultades de teología bolcheviques radicadas en España, Francia e Italia, esas novelas eran un chorro de aire fresco. Eran agua clara en medio de tantas mentes intoxicadas por teorías que llegaban de las turbias aguas de Lovaina y otros reconocidos centros de desviación teológica.
Yo hay cuatro películas en las que veo la Mano de Dios detrás de ellas: Don Camilo (para recordar qué es un párroco), El Exorcista (para recordar la existencia de la posesión), Un hombre para la eternidad (para recordar la unión con Pedro y el valor de la verdad), y Los Diez Mandamientos (para recordar lo que pasó en el Éxodo y que tantos iban a negar enfermos de desmitologización). Después hay otras películas menores que también han hecho mucho bien.
Bueno, me voy a dormir, pues este post lo escribo en la Ciudad Eterna en una noche de insomnio gracias a un plato de legumbres en la cena.
Don Camilo y don Pepone (II)
Don Camilo no es un personaje hierático en lo alto de un trono sacro. Es un personaje que se arremanga su sotana negra y anda entre charcos, que mueve cajas, que barre la iglesia, que hace de todo. No hay un solo momento en que diga: yo no me he hecho cura para esto.
Además, la figura de don Camilo es la de un hombre normal. La sobrenaturalidad se construye sobre la normalidad. Sobre una psicología normal, sobre las virtudes, sobre la ausencia de complicaciones.
Después están sus conversaciones con el Cristo de la parroquia: toda una escuela de oración.
El genial Guareschi, el novelista, hizo de Pepone (el alcalde comunista) no un demonio, sino un ser humano que nos muestra también sus virtudes. El escritor, como quien no quiere la cosa, nos enseña a ver al ser humano que hay detrás de la ideología, nos hace reparar en su nobleza, en su buen corazón. El Cristo de la parroquia en ningún momento habla contra Pepone. Por el contrario siempre le pide a don Camilo que vea todo lo positivo de este otro hijo suyo.
Por último está el otro gran personaje de la novela: el pueblo. Resulta difícil darse cuenta si estamos en España o en Italia. Son pueblos idénticos, curas idénticos, arquitectura exactamente igual. De hecho, en esa época, eran iguales también los pueblos de Portugal, Francia y Grecia. En aquel entonces, todos esos países formábamos una unidad secular en la que sólo la lengua nos diferenciaba. El Mediterráneo con su clima, su agricultura, su legado común, vivísimo, nos identificaba.
El pueblo de don Pepone es una sociedad católica ideal. Las verdades de la Ley de Dios y las leyes de la Naturaleza forman una unidad indiscutida. Puede haber pecados personales, pero el ser de las cosas no admite discusión.
Esos pequeños pueblos mediterráneos regidos bajo las leyes de la agricultura, que eran una gran familia, sociedades igualitarias de gente sencilla, venían siendo lo mismo desde la noche de los tiempos hasta los años 70. Quiero insistir en el igualitarismo de esos pueblos. Esa sociedad que se muestra en las películas de don Camilo ya no existe. Ha desaparecido completamente y ya no volverá. Para bien y para mal ese mundo se transformó completamente a partir de la década de los 70 del siglo pasado. Hace tan poco.
Esas pueblos, en los que había también pecado, no obstante eran sociedades sobre las que había triunfado el Evangelio.
Seguiré mañana.
Don Camillo y don Pepone
Hace un mes vi (de forma abreviada) una película de don Camilo que me pasó un compañero sacerdote italiano. En la cena, otro sacerdote me comentaba que en su parroquia una cosa que hacían de vez en cuando era ver una película de don Camilo con los jóvenes y comerse una pizza después. Una forma típicamente italiana de pasar la tarde, le he dicho, extremadamente italiana. Es la cosa más italiana que he oído nunca.
Después, por la noche, he estado pensando en la película que he visto. He tenido mucho tiempo para pensar, puesto que nuestras santas monjas siguen poniéndonos legumbres para cenar. Tienen todo el día para ponernos judías. Pero piensan que de algún modo las judías nos ayudarán a conciliar el sueño. Concretamente nos ponen una cosa muy italiana que se llama farro, y que son como unas lentejas-judías pequeñitas y blancas.Y ya tengo yo muy comprobado que existe una relación directa entre un plato de farro para cenar y dos horas de imsomnio. De hecho estoy escribiendo este post habiéndome levantado de la cama, son las dos de la mañana. (Ya he dicho también que este post lo escribí hace un mes)
Bueno, como iba diciendo, le he dado vueltas (en mi lecho) a la película y he llegado a varias conclusiones. La primera conclusión es que cada vez tengo más manía al cura guay (joven, guapo, conocedor de las tecnologías, con un blog, dos cuentas de facebook y tres de twitter, activo, dinámico y todo eso, ah, y además simpático) y por el contrario cada vez me cae mejor la figura del cura don Camilo: cura con panzita, antipático, cascarrabias y con la sotana llena de polvo. Porque la figura de don Camilo es una figura completamente realista, no oculta sus defectos, es un personaje de carne y hueso. De hecho se basa en un párroco real conocido del autor de la novela, cura cuyo nombre me han dicho y que no recuerdo. Pero, al mismo tiempo, el don Camilo de la película tiene sus virtudes. De las cuales no se duda ni entre los afiliados al Partido Comunista del pueblo. Porque sus virtudes son patentes. Además, don Camilo tiene muy clara cuál es su misión en el pueblo del que es pastor. No se pregunta cuál es su identidad sacerdotal. Él sabe muy bien lo que tiene que hacer: visitar enfermos, sentarse en el confesonario, ser fiel a sus labores sacramentales, ser padre de un pueblo lleno de hijos. Es decir, el contacto con sus parroquianos creyentes y no creyentes, en la calle, en la plaza, en el mercado, en las casas. Un contacto que es real, no virtual, una relación humana.
Mañana seguiré.
Los beneficios humanos de creer en Dios
En un reciente libro titulado «Cómo cambia Dios tu cerebro», Andrew Newberg y Mark Robert Waldman resumen años de investigación sobre la relación entre salud neurológica y fe, a partir de estudios a religiosas y monjes budistas. ¿La conclusión? Hay una influencia positiva de la fe en aquellos que verdaderamente creen.
A inicios de marzo de 2009 la universidad de Toronto ofrecía los resultados de una investigación realizada por uno de sus profesores de psicología, Michael Inzlicht, y que arrojaba datos sumamente interesante como el que creer en Dios puede bloquear la ansiedad y minimizar el estrés. El estudio fue publicado en la revista Psychological Sciense y en las muestras participaron no nada más creyentes sino también agnósticos.
Según un estudio del profesor Bradford Wilcox, docente de sociología en la universidad de Virginia, en los Estados Unidos, hay una evidencia de que la religión está desempeñando un papel que fomenta una orientación familiar entre los varones estadounidenses. ¿Cómo sustenta esta afirmación? A partir de la asistencia regular de los hombres a los servicios litúrgicos cristianos: los hombres que acuden regularmente tienen matrimonios más fuertes, estables y sus esposas son más felices. Pero no es todo. Un elevado porcentaje de las parejas casadas que asisten a misa, tienen un 35% menos de probabilidad de divorcio.
Respecto a los hijos, Wilcox evidenció que los padres que asisten a los servicios cristianos están más involucrados en las vidas de sus hijos: en el 65% de los casos, los padres también tienden a ser más afectuosos. Otro dato significativo es la alta tasa de hombres y mujeres que su vida cristiana activa propicia el concebir hijos sólo después del matrimonio.
En la misma línea va el estudio de Pat Fargan para la Fundación Heritage (se puede consultar en este enlace), análisis que, además, ahonda en el papel positivo que la religión tiene en la educación de los hijos, la prevención en el consumo de drogas y alcohol, sexualidad y salud mental y física y ausencia de violencia doméstica.
Según el estudio de Fargan, entre otros muchos datos, los jóvenes religiosos son hasta tres veces menos propensos a tener hijos fuera del matrimonio y a no abusar en el consumo de alcohol. Fargan también afirma que la gente que practica su fe tiene menos riesgo de caer en depresión o de suicidio.
En el mes de enero de 2009, la revista Peditrics publicó un estudio de Janice Rosembaum donde queda de manifiesto que los jóvenes religiosos aplazan su edad de inicio sexual, algo sumamente bueno pare evitar embarazos no deseados, enfermedades sexuales e infidelidad en el matrimonio. Pero no es todo. Según el análisis del Journal of Drug Issues, de octubre de 2008, la religiosidad de los jóvenes influye en la resistencia a la influencia de amigos que suelen emborracharse o drogarse.
Hay otros estudios que confirman el bien que produce la vivencia práctica y real de la fe en la familia, en sintonía con las investigaciones de Wilcox, Fargan y Rosembaum. Es el caso del análisis del sociólogo de la universidad estatal de Mississippi, John Bartkowski, publicado en la revista Social Science Research (se puede consultar el estudio en este enlace).
Según la investigación de Bartkowski, si el padre y madre van a la iglesia y viven su fe, los hijos se desarrollan mejor: estudian con mayor disposición y tienen más habilidades sociales. Los niños cuyos padres asistían a la iglesia con frecuencia tenían las mejores puntuaciones en autocontrol, comportamiento y cooperación con sus iguales. ¿Por qué sucedía esto? Por tres razones:
1) Las redes religiosas de relación social apoyan a los padres, mejoran sus habilidades como padres, y los niños ven que los mensajes de los padres son reforzados por otros adultos.
2) Las comunidades religiosas tienden a promover valores de sacrificio y familia, que "podrían ser muy, muy importantes al definir cómo los padres se relacionan con los hijos y cómo los niños se desarrollan como respuesta".
3) Las comunidades religiosas aportan al ser padre una “significación sacra”.
El estudio comprobó que si los padres discuten en casa por razones religiosas perjudica a los hijos, que no se benefician de los resultados estadísticos positivos de otros niños.
También es posible que los padres con niños buenos puedan ser ambos asiduos a la práctica religiosa precisamente porque sus hijos se comportan bien; mientras que «el culto en una congregación es una opción menos viable si piensan que sus hijos se comportan pobremente», reflexiona Bartowski.
Ciertamente no se recurre a la fe para ser feliz. C.S. Lewis decía que para eso él siempre tenía presente que existían las botellas de alcohol. Los beneficios son una consecuencia natural de la fe, no una causa para creer. Sin embargo, los beneficios humanos de la fe no dejan de ser un valor añadido que no se puede olvidar nunca al hablar de la religión en la vida pública pues, en definitiva, son una riqueza para la vida de las naciones y de todos sus ciudadanos.
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Cuestiones de cardenales: curiosidades
El dibujo que hay al lado es muy interesante, porque es como hubiera sido San Pedro del Vaticano si el proyecto de Bramante hubiera sido llevado a cabo.
Sé que os gustan los post de cosas curiosas, y si estas cosas son de asuntos vaticanos, todavía más; que lo sé, picaruelos. Aunque parezca increíble, el post más leído desde que tengo el contador de blogger fue el post sobre el Anillo del Pescador. Cosa que ni yo mismo acabo de comprender. Bien, hoy el post va de cardenales. De cardenales y Derecho Canónico. Sea dicho de paso, este post no lo he copiado de ningún lado, es de mi cosecha.
Primera curiosidad es ¿qué pasa si un cardenal entra en el cónclave habiendo Sede Vacante, y una vez allí cumple 80 años? Ya sabéis que los cardenales pueden votar en un cónclave hasta cuando alcanzan esa edad.
Bueno, pues todo está previsto. Todo, todo, todo. Me sorprende lo previsora que es la Iglesia. Pues el dichoso asunto de la edad podía dar mucho juego.
Para evitar todo esto, el artículo 33 de la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis expone que el derecho de elegir al Romano Pontífice corresponde únicamente a los Cardenales de la Santa Iglesia Romana, con excepción de aquellos que, antes del día de la muerte del Sumo Pontífice o del día en el cual la Sede Apostólica quede vacante, hayan cumplido 80 años de edad.
Con lo cual, una vez que se produce el óbito, ya no importa para nada que sigas cumpliendo años. Si tienes el derecho a votar en el cónclave, lo mantienes.
Otra cuestión, si un cardenal se compromete a algo con los cardenales en el caso de ser elegido, ¿está obligado a cumplirlo? La respuesta es no. El punto 81 de la citada constitución apostólica prescribe:
Los Cardenales electores se abstendrán, además, de toda forma de pactos, acuerdos, promesas u otros compromisos de cualquier género, que los puedan obligar a dar o negar el voto a uno o a algunos. Si esto sucediera en realidad, incluso bajo juramento, decreto que tal compromiso sea nulo e inválido y que nadie esté obligado a observarlo; y desde ahora impongo la excomunión latae sententiae a los transgresores de esta prohibición.
Más cuestiones. Si un Papa crea un cardenal de forma secreta (cardenal in pectore), ¿puede votar en el Cónclave? La respuesta es no. Sólo cuando es publicado el decreto de su creación como cardenales, poseen los derechos y deberes que les determina la ley canónica.
Ahora bien, una vez que se ha publicado su nombre en el decreto de creación, tiene todos los derechos, aunque no haya recibido la birreta, ni el anillo.
Y una última cuestión para los canonistas. ¿Se debería admitir a un cónclave un cardenal in pectore al que el Papa en su testamento hubiera dicho que se le admitiera? La respuesta es sí. Si un Papa en el testamento o en cualquier otro escrito de cuya autenticidad no hubiera duda, hubiese dispuesto tal cosa, habría que admitirlo. Pero no tendría que haber ninguna duda de que el Santo Padre dispuso tal cosa. Para evitar dudas en un tema tan delicado (imaginaos que por un voto fuese elegido alguien), es por eso por lo que se determinó que los cardenales in pectore no pudieran votar. Creaba inseguridad jurídica. Ya que la votación tiene una componente jurídica y todos sus elementos están perfectamente expuestos y delimitados. La aparición de electores a última hora suponía un elemento de inseguridad acerca del status de esos supuestos purpurados. Como veis, la Iglesia es sabia.
Una última cosa para acabar esta selección de curiosidades, ¿puede uno que ha sido elegido, no aceptar el Papado? La respuesta es sí. Pero el punto 86 reza así:
Ruego, también, al que sea elegido que no renuncie al ministerio al que es llamado por temor a su carga, sino que se someta humildemente al designio de la voluntad divina. En efecto, Dios, al imponerle esta carga, lo sostendrá con su mano para que pueda llevarla; al conferirle un encargo tan gravoso, le dará también la ayuda para desempeñarlo y, al darle la dignidad, le concederá la fuerza para que no desfallezca bajo el peso del ministerio.
Autoridad y perfección: reflexiones
La conversación de esta tarde con una persona sobre un asunto turbio conectado con ciertos visionarios, me ha hecho después reflexionar sobre el tema de la autoridad en la Iglesia. Es decir, a la gente le cuesta aceptar el hecho de que en la comunidad de creyentes que formamos, haya algunos que tengan el encargo de investigar las cosas en profundidad para ofrecernos (como un servicio) un dictamen final. A veces, ese dictamen, por tratarse de cosas gravísimas, incluye la obligación de tener que someternos a ese juicio final. Me refiero a la fe, me refiero a supuestos hechos extraordinarios, me refiero a la actuación de un pastor que fuerce a emitir un juicio a aquellos que están sobre los pastores.
Esta expresión puede sonar un poco extraña, pero en la Iglesia hay pastores que están sobre los pastores. Hay llaves que cierran puertas. Hay cuerdas que atan cosas, que no hay fuerza humana que pueda desatarlas. Se requeriría de un poder más allá de lo humano para desatar algunas cosas: por ejemplo el juicio de excomunión sobre un bautizado. Nada en este mundo puede desatar eso, salvo el mismo poder que lo ató. Hago notar que un excomulgado en peligro de muerte, puede recibir la absolución si se arrepiente expresamente de lo que motivó la excomunión. Pero sigue pesando sobre él la excomunión.
El caso es que esta tarde reflexionaba y reflexionaba sobre esa autoridad, pero no sobre esa autoridad respecto a los otros, sino respecto a mí mismo. Debo decir de antemano que no pesa sobre mí ninguna investigación sobre cuestiones de fe, ni sobre mis escritos, ni sobre nada. Es más, he dudado si compartir estas consideraciones personales, porque he pensado que podía dar la falsa impresión de que había alguna investigación sobre mí. Pero, al final, he decidido participaros de estas reflexiones personales, reflexiones de mi oración.
San Pablo en el ardor de su amor escribió: Yo mismo desearía ser anatema por mis hermanos. Y es que yo pensaba que si algún día incluso sin razón, me llegara una condena, la acataría de corazón. Fuera cual fuera la condena. Sería muy bonito someter la propia voluntad al castigo aun siendo fulminado ese castigo por razones falsas, erróneas o simplemente humanas.
Sería precioso anihilarse hasta el extremo. Hacerse obediente hasta el heroismo. Acatar con respeto una condena no sólo externamente, sino también internamente. Doblegar el propio yo para ver en el juicio de la Iglesia el designio de la voluntad de Dios.
Sé que lo que digo si a mí me tocará, no sería tan fácil hacerlo como decirlo. Nadie puede estar seguro de sí mismo. Nadie puede contar con que la soberbia no le venza a uno. Nadie puede estar seguro de su perseverancia. Pero el deseo lo tengo. El acto de sometimiento sí que lo puedo hacer. Como el que dijo: si me condeno, aun en el infierno te seguiré amando, Dios mío.
Lo difícil no es obedecer a la Iglesia cuando ésta te nombra cardenal. Lo difícil no es ser fiel a la Iglesia cuando ésta te colma de honores. Lo difícil es desear ser despreciado. Lo difícil no es desear no ser nada, sino desear ser menos que nada.
Llegada la prueba sólo el Altísimo sabe cómo reaccionaría mi pobre ser. Pero desde mi pobre ser, deseo que en tal situación pudiera hacer el acto supremo. El acto de fe que ve a Dios en su Iglesia, incluso en sus actos no infalibles. Como decía un religioso, si la obediencia al superior me lleva a un lugar de condiciones insalubres y allí muero, en ello veré el designio de Dios. Pero aun eso sería parecería digno de loa, aun en eso cabría una secreta complacencia. Mayor inmolación supone morir no con el cuerpo, sino morir plenamente al propio yo, a la propia dignidad, a la consideracion que uno tiene de sí mismo.
Todos pensamos que tenemos razón. Todos pensamos que la autoridad que condena es para los otros. Todos pensamos que nuestro juicio no ha sido justo. Lo bello es que un sacerdote juzgado pueda decirle a su obispo antes de la sentencia, antes de que comience el juicio: La única cosa que usted no podrá mandarme es algo que yo no vaya obedecer. Porque sea lo que sea, ya le digo de antemano que la acepto con todo el amor del mundo.
Y EL VÍDEO DEL DOMINGO ES: LA VOLUNTAD DE MADIBA
About Face: envejecer en el efímero mundo de la moda en un documental
Me parece destacable porque se trata, desde diferentes experiencias, sobre lo efímero de la belleza del cuerpo y el negocio que está detrás del mundo de la moda. Incluso una redimención del significado de la propia vida de las protagonistas con el pasar de los años. En un momento dice, por ejemplo Paulina Porizkova "quizá me convertí en una mujer bella cuando dejé mi carrera como modelo"; y en otro agrega Berenson: "Cuando envejeces encuentras algo que va más allá de lo de lo físico. Básicamente, tienes que hacerlo". Tal vez una oportunidad para pensar en los valores que presenta la moda actual: la búsqueda de la belleza a toda costa (que suele ir acompañada de nombres bien concretos de personas que no son precisamente la encarnación de los valores) y el no olvidar que al final de la vida lo que queda no es un cuerpo bien torneado sino una vida bien esculpida con las buenas acciones de todos los días.
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Sudáfrica: por la dignidad de la mujer
Año 8, número 352.Luis-Fernando Valdés
El gobierno deSudáfrica negó la apertura de tres canales de tv, porque incluían programaspornográficos. Según el organismo regulador, esta negativa se basa en que lapornografía atenta contra la dignidad del sexo femenino. Nos encontramos en unaencrucijada de la cultura contemporánea: ¿es compatible la difusión de lapornografía con la dignidad de las mujeres?
Portal de "Rapid TV News", donde se publicó
que Sudáfrica se oponía a la pornografía.El organismo encargadode las comunicaciones en Sudáfrica, Icasa, rechazó la solicitud de laplataforma de televisión por satélite “On Digital Media” para lanzar trescanales de pornografía, entre ellos Playboy Europa, porque va contra ladignidad de la mujer. Según RapidTVNews, la entidad indicó que la dignidad dela mujer está por encima del derecho a la libertad de expresión y de losespectadores a tener acceso a ciertos contenidos en televisión. [Noticia en: RapidTVNews][Noticia en: Aciprensa]
Esta noticia hasido celebrada por el Instituto de Política Familiar, que calificó la decisiónde Icasa como “valiente” y “socialmente responsable”, porque pone la salud y elbienestar de las familias por encima del lucro de las televisoras. [Noticiaen: elmundo.es]
En efecto, “la pornografía no es arte, sino explotación sexual”, comoexplica el filósofo español Jaime Nubiola. Y expone documentadamente que “no sólola pornografía es consumida principalmente por varones, sino que las películaspornográficas para varones incluyen elementos y temas sistemáticamenteofensivos y degradantes para las mujeres: las mujeres suelen ser presentadasexplícita o de una manera implícita como esclavos sexuales” (J. Nubiola, “Labatalla de la pornografía en la cultura actual”).
Hoy día,prácticamente todos estamos de acuerdo en la dignidad y el valor de lasmujeres, y nos resulta inaceptable que sean discriminadas y, peor aún, que seanmaltratadas. Sin embargo, es curioso que el tema de la explotación sexual seapoco protestado.
Cuando lapornografía se considera como un derecho a la auto-erotización, necesariamentese atropella a la mujer. Se le hace objeto comercial, se le reduce a un aspectolibidinoso, y en miles de casos, se obliga a las niñas y a las jóvenes aexponer su cuerpo. ¿Acaso su dignidad cesa, cuando un varón tiene deseos demirar imágenes obscenas?
Nadie en su sanojuicio puede afirmar que las mujeres pueden ser explotadas así por el mercadode la pornografía, para que otras personas puedan disfrutar de su “derecho” alerotismo. Ni aunque una mujer renuncie a su dignidad a cambio de dinero, jamás se puede afirmar que otro tiene derechoa convertirla en objeto, en instrumento, para obtener placer. ¿Por qué losfeminismos no han dado esta batalla?
Quien cree en lademocracia, sabe que este sistema se funda en los derechos humanos. Y estosderechos son naturales –no son negociables–, porque se basan en una realidadinmutable e irrenunciable, a la que llamamos “dignidad humana”.
Por el contrario,el que defiende la pornografía, da por hecho que la dignidad de la mujer no esabsoluta, sino que depende de otros factores, como el comercio o el egoísmo. Deigual manera, los que propagan pornografía, clasifican a las mujeres en dos:las que son explotables por ser pobres, y las que no lo son. ¿No esto demasiadodenigrante?
Es el momento dedesenmascarar el ethos actual, que a nombre del comercio da prioridad alegoísmo. La democracia no está para solapar el individualismo, sino para quecrezcan como personas todos los miembros de una sociedad. Por eso, es una gran noticiaque Sudáfrica haya dado la cara por la dignidad de las mujeres. ¿Qué esperamosen México para defender así nuestro gran tesoro, que son las mujeres?
lfvaldes@gmail.comhttp://www.columnafeyrazon.blogspot.com
En Roma ha estado nevando toda la noche
La foto es de ayer, cuando sólo había nevado durante dos horas. Hoy por la mañana estaba, como dicen los andaluces, que no se podía aguantar. Había nieve para enviar a todos los países de misiones.
El caso es que (cambiando de tema, a otro tema que no sean tonterías) estaba hoy rezando el oficio de lecturas. Leía el pasaje del Génesis donde se hablaba de José vendido como esclavo (Libro del Génesis, capítulo 37). Y me ha venido a la mente una interpretación que me ha gustado tanto que os la participo. Esa inspiración me ha iluminado en el momento en que la Escritura decía que los hermanos de José habían tomadola túnica de éste y la habían impregnado de sangre de un carnero para entregársela a su padre, diciéndole que una bestia feroz le había devorado.
José simboliza a Jesucristo atacado por sus hermanos los hombres. La túnica es símbolo del cuerpo de Cristo, de la Encarnación. De ese cuerpo es despojado por su hermanos. La sangre del carnero simboliza la Pasión. El carnero es el Cordero Pascual.
Le arrojan en una cisterna del desierto, símbolo de que Cristo es arrojado a al sepulcro. Sepulcro que se convierte en cisterna de la gracia de la que bebemos todos. El tiempo en la cisterna simboliza el tiempo en el que descendió a los infiernos, porque José estaba sin su túnica como Cristo estaba sin su cuerpo. También José después es vendido por veinte siclos de plata, como Cristo por treinta monedas de plata. Es vendido a una caravana de ismaelitas que representa la Iglesia peregrinante. Por eso son ismaelitas, es decir, no son miembros del pueblo israelita. Esa caravana llevaba tres tipos de incienso porque la Iglesia porta distintos tipos de gloria para Dios. La caravana va hacia Egipto, como la Iglesia va hacia el Egipto del mundo para tratar de convertirlo. La caravana porta a José en medio de sus inciensos, como la Iglesia porta físicamente el Cuerpo de Jesús en medio de la gloria. José resucita a una vida nueva en Egipto, símbolo de la Resurrección. En Egipto recibe una túnica nueva, como Jesús recibe de nuevo su cuerpo glorificado.
La verdad es que quería hoy hablaros del Día de la Marmota, pero de nuevo otra vez los imperativos de la actualidad me lo impiden, en esta Urbe que hoy está enterita bajo una capa de hielo. Esto es muy peligroso, pues con tantos curas sueltos correteando de aquí para allá por las calles de la Urbe, cada vez que esta santa ciudad se cubre de hielo eso significa que estadísticamente resbalarán unos treinta y ocho curas, seis obispos y dos cardenales. Se trata pues de un fenómeno meteoreológico con implicaciones eclesiales.
SOMOS TU FAMILIA: VIOLENCIA EN EL NOVIAZGO (ROSA MARIA RODRIGUEZ)
¿Cómo saber si hay violencia en mi noviazgo?Las siguientes conductas son signos de que tu pareja está siendo violenta contigo:· Exige explicaciones, quiere saber qué hiciste, dónde estuviste, con quién, en qué horario, cuánto tardaste, etc. y para comprobar si dices la verdad te llama a cada rato y te hace “pruebas” para ver si caes en alguna “mentira”, como revisar tu celular. · Critica y pretende que seas diferente en tu arreglo personal o en tu forma de hablar y de comportarte. · Te prohíbe o chantajea en cuanto a tu trabajo, estudios o pasatiempos. · Te compara con otras personas poniéndote en desventaja. · Limita y controla las relaciones que tienes con familiares, vecinos y compañeros de trabajo o de estudio. · Determina los tiempos en que se ven, las actividades que hacen y las personas a las que frecuentan de acuerdo a su conveniencia. · Cuando hablan se exalta con frecuencia y termina con gritos y reproches. · Muestra imposibilidad de llegar a acuerdos, las cosas se hacen como lo dice, sin dar cabida a la negociación. · Se comporta de una manera diferente cuando está contigo y cuando está delante de otras personas. · Si se enoja te deja de hablar por algún tiempo, aplicando la “ley del hielo”. · Tiene reacciones que te provocan miedo. · Ha habido agresiones físicas como empujones o jaloneos. · Te ha tocado o besado sin tu consentimiento. · Te presiona para tener relaciones sexuales.
Cuando hay violencia en una relación el patrón repetitivo que se observa es el siguiente:1 Aumento de tensión.2 Agresión física, emocional, sexual o económica.3 Busca la reconciliación con un sinfín de detalles y con la promesa de que “ahora sí” va a cambiar.
Recuerda que el noviazgo es una etapa transitoria que representa la oportunidad de conocerse mejor y de sentar las bases que van a definir la relación, por lo que es importante que se caracterice por la comprensión y el respeto mutuo; esto lo hará una experiencia grata y enriquecedora, independientemente de la forma en que concluya y si de ahí surge un compromiso mayor, este ya llevará el inicio de una relación con calidad en que se apoyen y cuiden uno al otro. La violencia solo genera violencia y causa heridas difíciles de sanar. ¡No te expongas!
Neva en Roma e incluso el Papa sale a ver la plaza de san Pedro vestida de blanco
Y aquí un video de la misma plaza de san Pedro durante la nevada del día 3 de febrero.
Y el que escribe les manda un muy cordial saludo con una foto desde mi casa con la nieve al fondo:
El endiablado sermón de la calle Maldonado: Gerasa (III)
¿Puede un demonio poseer un animal? ¿Pueden muchos demonios poseer varios animales? Lo difícil es creer que existe el espíritu. Lo otro son cuestiones de detalle. Siempre me han hecho gracia este tipo de regateos espirituales: Fátima sí. Pero que el sol bailara en el cielo, no. Que el Padre Pío fuera estigmatizado sí. Pero que sangrara cada día en la misa, no.
Son regateos que parecen decir: creo, sí, pero cuanto menos tenga que creer, mejor.
Por el contrario el episodio de Gerasa fue un hecho único que seguro que conmocionó a los Doce. Fue la manifestación demoniaca más extraordinaria de todo el Evangelio. Lo de Gerasa no ocurría todos los días. En tres años, Dios sólo permitió que presenciaran eso una sola vez. En cierto modo, la presencia del Mesías no es indiferente en esa escena. Jesús expresamente (así lo dice el texto) permite un despliegue de poder demoniaco tan impresionante, para que sea una especie de antimilagro, es decir, un signo. No sólo las obras de curación proclaman que ha llegado la nueva era, sino incluso la rabiosa manifestación del demonio. Aunque ésta sólo sea permitida una vez. Fue una excepción. Para enseñarnos, además, que si Dios no lo impidiera, el Poder de las Puertas del Infierno sería impresionante. Pero la Voluntad de Dios de forma invisible y silenciosa le impone límites.
Aunque puestos a hacer exégesis al modo que la hacían los teólogos holandeses de los años 70, yo diría que lo que se despeñó por el acantilado de Gerasa fue la piara de teorías de la teología liberal.
Después de todo lo dicho, creo que debería llevarle una caja de bombones al pobre jesuita que me ha tenido que aguantar tres posts. Porque los jesuitas están muy puestos en esto de la tecnología. Si fuera un cisterciense, ni se enteraba. Pero un jesuita, madre mía.
En otro orden de cosas, hoy Roma está bajo un blanco manto de nieve. Ha estado nevando todo el santo día. Y mañana se espera lo mismo. La nieve queda muy bien sobre las estatuas. Que se enteren esos protestantes. ¿Qué se creían, que sólo nevaba sore tierras luteranas?
Palabra y silencio
Todos los años, por San Francisco de Sales, patrono de los periodistas, el Papa Benedicto XVI, siguiendo la huella del beato Juan Pablo II, emite el mensaje para la Jornada de las Comunicaciones Sociales. Sorprende (¿pero hay algo ya que no sorprenda del Papa?) que este 2012, el mensaje sea… sobre el silencio.
Leyéndolo, me vino a la mente la frase de Kierkegaard, el filósofo danés, «padre del existencialismo», quien, contra el malestar de su tiempo (mediados del siglo XIX), proponía una «cura de silencio». Dejar de hablar, de figurar, de gritar, de meter bulla, para que la comunicación auténtica –la comunicación con Dios— no encontrara el obstáculo del vocerío en que habíase convertido la sociedad de entonces.
Kierkegaard no pudo imaginarse lo que es hoy la estridencia envolvente. La mayor parte (por no decir todas) de las enfermedades psíquicas de la modernidad se producen por el ruido que traemos en el alma, resonancia de la perversa multitud de mensajes que nos golpea a diario. La explosión de la comunicación digital apenas deja lugar para la más elemental de todas las fuerzas de la salvación, que es rezar. Mucho menos para ver a los ojos al otro; para que el otro nos cure en el nosotros que funda la familia humana.
«El silencio es parte integrante de la comunicación y sin él no existen palabras con densidad de contenido», escribe el Papa. En una línea condensa la filosofía de la comunicación humana. Y de la comunicación en general. Sin reflexión, sin buscar en el interior la palabra de la verdad, no hay contenido en lo que decimos. Pura cháchara. De ahí nuestra muy mexicana afición al chismorreo. Qué diferencia lo que nos exige en su carta Benedicto XVI: que debemos crear un «ecosistema» para «la escucha recíproca». Un mundo nuevo para poder escuchar al Otro (a Jesús) y al otro (a mi prójimo).
Propongo que usted y yo leamos en profundidad esta carta y adoptemos el mensaje a nuestra circunstancia familiar; propongo, también, a los miles de aspirantes a puestos políticos que la mediten. Y nos hagan favor de callarse un poquito y pensar mucho más en la palabra verdadera que en el puesto que acechan. A todos nos iría mejor.
Primero de julio
La batalla mediática por las elecciones presidenciales lleva ya carrera larga. Los spots de uno y otro bando no hacen sino reproducir hasta la náusea la vieja costumbre del político mexicano de mentir sin misericordia alguna. Es igual ver o escuchar un anuncio del “nuevo” PRI como uno del “nuevo” López Obrador. El PAN continúa en su etapa de oposición. Y sigue apostando a que la gente no se dio cuenta de que ya gobernó México durante doce años. Y que el cambio no se notó.
La mentira política ha creado una especie de subcultura entre la gente. Lo que nos dicen los candidatos —sabemos— es exactamente aquello que no van a llevar a cabo. El cinismo al que se ha sometido la lucha electoral, aunada a los costos astronómicos de las campañas políticas en nuestro país, han convertido a los spots en mensajes cifrados para los posibles donadores. “No se vayan con aquél, pues solamente yo les garantizo que su dinero se verá multiplicado, como dice el Evangelio, al ciento por uno”.
El asunto es que se gastan millones de pesos, miles de millones de pesos, en vigilarnos unos a los otros, en no dar tregua al vecino, en apuntarse para que le vaya mal al gobierno en turno (sin importar que a la que le va mal —al final del día— es a la gente). Tan no importan los mensajes publicitarios de los políticos que en muchas bardas del país todavía se pueden observar letreros impulsando a Colosio o a Zedillo. Han pasado dieciocho años de que el partido las mandó pintar. Y nadie se percata que ahí están, como mudos centinelas de un gasto inútil.
¿Por qué cuestan tanto las elecciones? Yo sé que el financiamiento público y los topes de campaña son dos elementos que cierran el paso al dinero sucio. Pero, ¿le cierran el paso de verdad? El dinero sucio se canaliza por otras partes. Y lo que queda es la orgía de anuncios con la que cada seis años nos embotan los sentidos. No podemos discernir quién es el idóneo. Quizá de eso se trate: de dejarnos a oscuras, aislados, embrutecidos de tanta promesa vaga y de tanta realidad tan cruel. Y que votemos por el que mejor retrate en pantalla.
No hay ideas. No hay programas. Hay intereses. La verdadera política no es de intereses. El estadista ve por el bien de todos, no por el bien de los que le pagaron la campaña para llegar a la silla. Es una lástima que el IFE no se detenga a pensar en esto. Y que deje correr el tiempo de las pre-campañas, las campañas y las post-campañas, como si estuviéramos en Jauja.
Publicado en Revista Siempre!


